| Andalucía.- La Universidad Pablo de Olavide (UPO) acogerá un hospital privado con vocación docente e investigadora
Dispondrá de unas 200 camas y creará 500 puestos de trabajos directos, pero sobre todo, supondrá la primera iniciativa del país en implantar el «modelo anglosajón» por el que entidades hospitalarias privadas participan en la innovación y el desarrollo científico de lo público, involucrando a la universidad y sus docentes. Ayer, el rector de la Universidad Pablo de Olavide, Juan Jiménez, y el presidente del Grupo ANEV, Antonio José Santiago, promotor del proyecto, firmaron el convenio que permitirá construir un hospital general de régimen privado sobre una parcela de 21.000 metros cuadrados ubicada en el complejo de la Pablo de Olavide. El acuerdo, que deja en manos del grupo Anev los suelos durante un periodo de 75 años, se concibe, según el rector, como «punta de lanza» para que «la interacción social de lo privado con lo público» sea «un modelo ejemplar» en el contexto del desarrollo biosanitario.
Se prevé que el nuevo hospital, a los pies de la Línea 1 del Metro de Sevilla y de la autovía A-376 (Sevilla-Utrera), empiece a operar en 2012 con un servicio «de máximo nivel» que acoja todas las especialidades médicas prestando «atención personalizada» no sólo a Sevilla, sino también a Alcalá de Guadaíra, Utrera y Dos Hermanas. Contará con una edificabilidad de 40.000 metros cuadrados distribuidos en una instalación «singular y funcional» que se convierta, por un lado, en «referente» de la sanidad en el sur de España y Portugal e impulse al tiempo, la cooperación docente, científico-técnico y de investigación biomédica del campus universitario en torno al nuevo centro.
«Sevilla necesita un hospital privado que cubra lo que hasta ahora la sanidad privada no ha podido dar cobertura por cuestiones de colapso», señaló el presidente de Anev, que invertirá más de 100 millones en el proyecto. Actualmente, el grupo promotor negocia la localización de un operador hospitalario «de prestigio» tanto nacional como internacional que gestione la actuación. Se les exige, según explicó Santiago, que además de una «larga trayectoria», conciban el emplazamiento del proyecto como una «ventaja competitiva» basada en los «puntos de conexión» que ofrece la UPO en materia de innovación, desarrollo y docencia. Jiménez subrayó que el compromiso de la promotora pasa porque el operador invierta en una «sede de laboratorios de desarrollo de investigación clínica» en la que los investigadores de la UPO tengan cabida y puedan establecerse igualmente convenios en el que puedan ser contratados por el hospital en su cartera de servicios. Como «objetivo pionero», el rector anunció que el grupo hospitalario deberá participar en la financiación de una «cátedra biomédica» donde «tengamos la capacidad de hacer grandes fichajes desde el punto de vista de la investigación docente». Jiménez insistió así en el valor añadido que la iniciativa produce en la UPO al generar «sinergias beneficiosas» para ambas partes, desde la subvención de programas específicos de investigación y la aportación de instalaciones y equipos del centro hospitalario a la universidad hasta la contratación de servicios técnicos de la Universidad y el desarrollo de titulaciones de grado y postgrado biosanitarias.
Según los promotores, el hospital podrá financiar y acoger proyectos biotecnológicos de especialidad biomédica, en particular, líneas de investigación relacionadas con la nutrición, oncología, enfermedades raras, neurodegenerativas, y el diseño de nuevas herramientas terapéuticas en la universidad, que se desarrollarán con un mayor enfoque clínico en el propio hospital.
(ABC)
Miercoles, 25 de Junio del 2008 |